El dilema de la IA: ¿Estamos entrenando a nuestro propio sustituto o al becario perfecto?

Inteligencia Artificial, ¿Nuestra sistituta?

¡Hola, muy buenas! ¿Qué tal? Por aquí Julián Fernández. Hoy os traigo un tema de esos que te dejan la cabeza dando vueltas, porque la velocidad a la que va esto de la inteligencia artificial ya no es que nos sorprenda, es que nos está cambiando el tablero de juego mientras estamos sentados en la mesa. Si me seguís por redes o por mi web, ya sabéis que me encanta probarlo todo, pero lo que está pasando esta semana con el control de los equipos, los modelos chinos y el mercado laboral es, sencillamente, de locos. Vamos a por ello, que os lo explico aquí de la mejor forma que sé 👇

ClawdBot: ¿Fascinante o una temeridad necesaria?

Lo primero que quiero contaros es lo de ClawdBot. Imaginaos una IA que no solo te escribe un mail o te resume un PDF, sino que literalmente toma el control de tu ratón y tu teclado. No es la última película de Tim Burton, es lo que llaman «Computer Use». Tú le dices: «Oye, búscame un vuelo a Mallorca, resérvalo y añádelo a mi calendario», y el bicho se pone a navegar, a hacer clics y a rellenar formularios por ti.

Es una pasada, la verdad. Pero claro, aquí viene el «pero». Darle las llaves de tu casa digital a un bot es, cuanto menos, peligroso. Estamos hablando de una IA que puede ver todo lo que pasa en tu pantalla. Si algo sale mal, o si hay un agujero de seguridad, el riesgo es total. Aun así, como herramienta de productividad es el sueño de cualquiera que odie las tareas repetitivas. Es ese «truco sencillo» que siempre os digo que vale la pena conocer, pero con un ojo puesto en la privacidad. Lo más difícil, como siempre, es saber dónde poner el límite.

La guerra de los titanes: Qwen3-Max vs Gemini 3 Pro

Y mientras unos controlan el PC, otros están peleando por ser el cerebro más brillante. Habréis oído hablar de Gemini 3 Pro de Google (que, por cierto, es la que uso para mis prompts de vídeo y artículos y la que me está ayudando con estas líneas), pues resulta que le ha salido un competidor que viene pisando fuerte desde China: Qwen3-Max-Thinking. Ya sabéis que la guerra China – Europa – USA es por todo. La IA incluida.

Lo que no se está contando tanto es que este modelo no solo rivaliza en potencia bruta, sino en su capacidad de «razonamiento» o thinking. En los benchmarks de código, Gemini sigue siendo el rey, sobre todo en análisis de documentos largos, que es donde Google saca pecho. Pero ojo, que Qwen3-Max se le ha acercado tanto que la diferencia es ya casi imperceptible para el usuario medio. Esto es genial para nosotros, porque la competencia hace que las herramientas mejoren cada semana. Si quieres hacer un artículo de calidad o programar algo rápido, ahora tienes dos bestias a tu disposición.

¿Entrenando a tu propio verdugo con la IA?

Pero lo más impactante no es el software, sino quién lo está alimentando. Me ha flipado leer lo que está pasando con startups como Mercor. Resulta que hay miles de expertos —hablamos de radiólogos, filósofos, abogados— que están cobrando sueldos de locura, hasta 375 dólares la hora, por… ¡enseñar a la IA a hacer su trabajo!

Es un fenómeno insólito. Ya no es gente en países en desarrollo etiquetando fotos por céntimos. Ahora son los mejores en su campo «transfiriendo» su conocimiento a la máquina. El debate ya estaba servido pero cada vez se alimenta más: ¿están creando al asistente perfecto que les quitará el trabajo aburrido o están firmando su jubilación anticipada? Algunos lo ven con optimismo, pensando que trabajaremos menos y lograremos más. Otros, como el alcalde de Londres, ya avisan de un posible desempleo masivo.

Yo, como siempre os digo, prefiero estar en el lado de los que aprenden a usar estas herramientas. Como os enseño en mis vídeos, la clave no es pelearse con la IA, sino saber darle el prompt adecuado para que trabaje para ti. Si la IA va a estar ahí, mejor que seas tú quien la maneje, ¿no crees? Eso sí, como sociedad tenemos que ir empezando a acotar la tecnología para que no nos quite nuestra esencia. Si os interesa el tema, decidme y podemos hacer un capítulo solo de este tema.

Espero que os haya gustado este repaso. Si lo veis útil, dadle cariño al artículo porque seguiremos trayendo contenido de este tipo. ¡Un abrazo y a seguir disfrutando la tecnología! 😉

Fuentes usadas en el artículo:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *