La inteligencia artificial y cómo va a afectar en el trabajo es un tema del que llevamos hablando mucho tiempo. Recientemente, se ha publicado un estudio completo —acompañado del gráfico que podéis ver aquí— en el que se teoriza sobre hasta dónde puede llegar la inteligencia artificial y hasta qué punto la estamos utilizando hoy en nuestros puestos de trabajo.
Sectores con mayor impacto teórico

Según los datos de capacidad teórica que muestra la zona azul del gráfico, el management, casi todo lo que tenga que ver con tecnología informática o cualquier trámite administrativo de una oficina estaría seriamente afectado por la inteligencia artificial.
En estas áreas, se estima que entre un 80% y un 90% de los trabajos, o de las tareas que se hacen en esos trabajos, podrían ser cubiertas por esta tecnología. Como se observa en la imagen, sectores como «Legal» y «Business & Finance» también muestran una cobertura teórica altísima, lo que sugiere una transformación radical en la forma en que gestionamos datos y leyes.
Actividades con menor afectación actual
Por otro lado, existen sectores donde la tecnología aún no tiene tanto peso. Otras áreas como el transporte, la construcción, la agricultura o posiblemente el cuidado de personas tendrían menos impacto por la inteligencia artificial.
Esto se debe a que muchas de estas profesiones requieren una interacción física o una movilidad que la IA digital todavía no domina. En el gráfico, categorías como «Food & serving» o «Grounds maintenance» aparecen con una presencia de IA casi inexistente en comparación con los trabajos de oficina.
La brecha entre la teoría y la práctica
Es fascinante observar en la imagen la diferencia entre la capacidad teórica (la mancha azul) y el uso observado (la pequeña mancha roja). Aunque la IA tiene el potencial de hacer muchísimo, lo que realmente estamos viendo implementado hoy en día es todavía una fracción muy pequeña de esa capacidad.
No tengo ninguna duda de que la IA nos va a ayudar muchísimo en el futuro, como ya nos está ayudando hoy. Sin embargo, la realidad de las oficinas aún está lejos de alcanzar ese 90% de automatización que sugieren los modelos teóricos.
Un llamado al pensamiento crítico
Para terminar, es necesario mandar un disclaimer: estos estudios los hacen las personas que se forran precisamente con el uso de la inteligencia artificial. Por eso, cada vez que veas estos gráficos y datos tan alarmantes o prometedores, sé un poquito más crítico.
La IA es una herramienta potente, pero debemos aprender a diferenciar entre el marketing de las grandes tecnológicas y la utilidad real que aporta a nuestro día a día laboral.